domingo, 5 de febrero de 2012

Y yo solo digo lo que pienso, porque solo pienso en ti.

Mi corazón roto, por tu culpa, ¿por quién iba a ser si no? Ese puto once de octubre de dos mil once nunca se me olvidará, o puede que sí con el tiempo, no lo sé, todo dependía de ti, pero tú lo dejaste ir, al igual que a mi.
Los recuerdos al cabo del tiempo se olvidan, al igual que las personas que dejamos en el recuerdo, las dejamos en el pasado, y en algunas ocasiones se quedan allí para siempre, en otras ocasiones vuelven al presente, a veces para hacernos daño, mucho. Pero hay otras veces que vienen para ayudarnos cuando más lo necesitamos.
En este caso tú volverías para hacerme daño y no para ayudarme, lo sé, lo poco que te conozco me ha servido para darme cuenta de lo que eres y quien eres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario